Así que, pasado un poco más de un mes, en el cual he podido reunir mucha experiencia en el tema de la identificación, puedo pasar a dar las definiciones de los dos tipos generales que se encuentran, las débiles o sencillas y las potentes o complejas.
Identificación Débil: Es aquella que tenemos con las cosas inanimadas, son las identificaciones que logramos tener con lo que poseemos, lo que es nuestro, tanto por esfuerzo propio, por regalo, o incluso por robo (aunque moralmente no es adecuado). Este tipo de identificación es unilateral, la relación persona - cosa sólo se da desde la persona, y por lo tanto es estática, no crece a menos que la persona lo decida.
Algunos ejemplos de esta identificación: Las personas con sus carros (como yo que hasta nombre le he puesto), con sus computadores, con sus mochilas, con su comida, con un canguro, unas zapatillas, una pelota de fútbol, una camiseta, un lugar, una casa de playa, un arma, el dinero, un metal precioso, la ciudad, etc...
Esta identificación es débil o simple, porque en el momento en que la persona decide identificarse con otra cosa, no tiene mayor problema en olvidar la anterior, venderla, botarla o regalarla.
Identificación Potente: Es aquella que tenemos con los seres vivos, son las identificaciones que logramos tener con las plantas, los animales y con otros humanos. Esta identificación es bilateral, la relación ser vivo - ser vivo hace que sea todo menos estática, con cada decisión que se toma, la identificación crece o decrece.
Algunos ejemplos de esta identificación: Las personas con su plantación, con sus cultivos, con un árbol sembrado por ellos, con su perro, gato, caballo, hamster o conejo, y finalmente con otras personas.
No quiero entrar en el detalle de la identificación con otras personas aún, ya que es el tema más complejo dentro de la identificación potente.
Sin embargo lo que sí puedo explicar es que estas identificaciones dejan marca en las personas, por lo tanto es difícil que se olviden. Son experiencias únicas e irrepetibles que serán siempre recordadas y en cualquier momento pueden ser traídas al presente desde la memoria.
Prometo no demorarme tanto para la próxima entrada, pero los dejo con estas definiciones para que vayan revisando cuáles son sus identificaciones sencillas y cuáles son sus identificaciones potentes. En la siguiente entrada trataré de explicar el uso que se le da a éstas, y cuál es su efecto en la persona.
miércoles, 23 de febrero de 2011
jueves, 20 de enero de 2011
Identificación (parte 1)
Una palabra con mucho poder, tanto que no entra en una entrada, y estoy casi seguro que voy a requerir más de dos para poder desenvolver esta palabra.
Empezando porque más que una simple palabra, es una idea. Es un sentimiento, y uno positivo. Es una pasión del hombre y la mujer, que busca tener algo que amar, que defender, algo que le permita decir "yo doy mi vida por..." o "yo quiero que (identificador) crezca, se desarrolle y verlo en su máxima posibilidad"
Identificación es el acto de reconocerse como parte de algo o alguien y nos da gusto hablar de ello, nos informamos, lo defendemos de las críticas de los demás, a pesar de que a veces tengan razón. Es amar aquello por sus cosas buenas a pesar de que tiene sus cosas malas. Es lo que mueve a las personas a esforzarse por hacer algo y dejar de ser indiferentes.
Claro que este acto, no viene con nosotros, ni puede ser impuesto por otra persona, por ejemplo cuando nos imponen un nombre al nacer o bautizarnos (en el caso de la religión católica), y luego nos obligan a aprendérnoslo, porque nadie quiere tener un hijo o hija que se llame "ser humano # 544266651123", nosotros no nos identificamos con el nombre, a menos que lo deseemos y lo decidamos. Mucha gente odia su nombre... y si no fuese algo "tonto o fuera de lo común" en la sociedad, se lo cambiaría. Por lo pronto, se dedica a culpar a su madre o su padre por haberle puesto ese nombre. Sin embargo ya está pensando en el nombre que le pondrá a su hijo o hija. (¿Círculo vicioso?)
Pero hay aquellos que sí se identifican con su nombre, uno de esos ejemplos seré yo, "Javier Calixto Rusca Balarezo". No voy a poner todo el significado, porque tendría que buscarlo en Internet, pero vayamos a un ejemplo claro. "CALIXTO". Cuántas veces se han reído de mi segundo nombre, me han comparado con las antiguas bebidas "Calypso", me dicen "Listo Calixto" o simplemente se ponen a cantar la canción de Las Juanas "Calixto es un hombre listo...".
Sin embargo, yo amo mi nombre y me identifico con él. Es el nombre que usó mi abuelo que en paz descanse, es el nombre del fundador de Grupo Romero, es un nombre muy raro y fácil de distinguir, por lo tanto me ayuda a sobresalir del común, es un nombre que tiene gracia y su pronunciación aunque no es corta, es sencilla y divertida. ENTONCES! MI NOMBRE ES TODO PARA MI! Y NO LO CAMBIARÍA! LO DEFIENDO Y NO HAY BURLA SUFICIENTE. La única persona que puede destruir mi identificación con mi nombre, soy yo mismo.
Bueno, con ese ejemplo lo que quise demostrar es la identificación en un nivel básico y casi inútil, pero importante para cada persona. Búsquenle un significado a su nombre, identifíquense con él, y verán como al hacerlo comenzarán a sentirse mejor consigo mismos.
Porque identificación no sólo es una palabra y una idea, es también un motivador. Al yo identificarme con algo o alguien, activo un motor en mi ser que me hace dar lo mejor de mi por ese algo o alguien!
Así que por ahora, los dejo con esta pequeña introducción de identificación y algunos ejemplos con los cuales pueden ir practicando si desean entender el poder de la palabra:
1) Tu nombre (personajes importantes en la historia con tu nombre, etc)
2) Tu apellido (historia, linaje, fuerza, herencias, ancestros importantes, etc)
3) Tu idioma (historia, fortaleza, cuántas personas lo hablan, etc)
En la próxima entrada, entre otros ejemplos, hablaré de las identificaciones débiles o sencillas y las identificaciones potentes o complejas.
miércoles, 15 de diciembre de 2010
Mi Discurso de Graduación
Quiero compartir con todos ustedes, los que me oyeron el día de ayer en el agasajo y a todos mis lectores en el blog, el discurso que di en la ceremonia no oficial, sino más bien sólo entre estudiantes y alumnos de graduación. Siento que he tocado puntos importantes y específicos, que permitirán a muchos pensar, analizar, meditar, entender y aprender.
Espero que sea de su agrado y de su utilidad, así que como lo ha sido para mis compañeros en la ceremonia. Un saludo muy grande a todos:
Doctora Mariela García, magister Pilar García, queridos directores, estimados profesores, compañeros y compañeras de estudios:
Es un honor para mí poder dirigirles unas palabras, en este agasajo a nuestra promoción. En primer lugar, quiero brindarles mis más sinceras felicitaciones a todos mis compañeros y a sus respectivas familias, por haber logrado mediante el esfuerzo continuo, perseverancia, fortaleza y disciplina por 5, 6, 7 y hasta 8 años cumplir con esta gran meta, graduarnos en una prestigiosa universidad como es la nuestra.
Agradeciéndole siempre la oportunidad que nos ha dado, de tener mejores herramientas para nuestro desempeño en el futuro cercano y lejano, podemos ir desde las humanidades, en las cuales hemos tenido la oportunidad de consolidar y mejorar nuestra habilidad para comunicarnos, escribir, exponer nuestras ideas, ampliar nuestra mente a nuevas y mejores posibilidades, entre ellas la filosofía, que nos permite tener un conocimiento de nuestros antepasados, sus pensamientos y nuestras acciones, mezcladas con la historia que nos permite estudiar lo sucedido, para buscar la manera de continuar con las buenas decisiones y evitar repetir las malas. Las teologías que nos abren la mente a esa realidad no física, que nos conecta con nuestra intimidad, nuestra alma, su moral y las virtudes y valores necesarios para ser mejores personas, de bien hacia la sociedad a los ojos de Dios.
Hemos pasado por una serie de matemáticas, números, cálculos, modelos, ecuaciones, que nos han permitido estructurar nuestro pensamiento, aprender a entender la lógica de las acciones y el orden de los pasos que hay que seguir para lograr ejecutarlas. Aquellos largos exámenes de números, que a veces no sabemos para qué están ahi, aunque la primera hipótesis es que son filtros o simplemente medios de tortura.
Los cursos de carrera, administración general, permitiéndonos conocer las herramientas que se vienen usando por grandes y pequeños administradores en las diferentes áreas de la empresa. Las contabilidades, para ser ordenados con nuestra cuentas, las finanzas para saber dónde está la plata, cómo usarla y proyectar el uso adecuado de los activos y pasivos de la empresa. Los marketings con sus proyectos que nos obligan a entrar profundamente en la mente de los consumidores con la investigación de mercados, como herramienta de información.
Política de empresas para entender que existe una organización y un sistema que debe tener unas leyes, una misión y una visión. Gobierno de personas, junto con ética para conocernos a nosotros mismos y a nuestro prójimo en el trabajo, en la familia y en la vida en general.
Agradeciendo también la preocupación constante por impulsarnos a generar actividades extracurriculares que nos permitan desarrollar ese lado que ningún curso lo puede hacer, por más bien estructurado que esté. Es la habilidad de hacer las cosas, así de simple. Es ponerle pasión, organizarnos y ejecutar.
Por esto cada vez más personas se ponen las pilas en crear nuevos talleres, nuevas actividades, nuevos grupos extracurriculares, eventos, y muchas cosas más.
Y este es un mensaje que quiero dejar muy claro, algunas personas se irán de esta Universidad pensando que no han obtenido absolutamente nada de ella, pero eso es injusto con las personas que les han enseñado, con sus familias y con ustedes mismos, porque es cuestión de ver cómo eran cuando entraron, y cómo son ahora que egresan. Hay un cambio, esperemos que positivo claro.
Muchos de nosotros ya tenemos un futuro acomodado, un trabajo “estable”, quizá una beca para estudios aún más especializados, o un negocio. Pero no debemos caer en la trampa del conformismo. Siempre debemos buscar ser mejores, aprender más, hacer más por nosotros mismos, por nuestras familias, nuestra sociedad. Y en ese orden, porque a veces nos olvidamos de nuestra raíces, y pensamos que nuestro trabajo es quien nos dio a luz. Simplemente lo digo para pensar que debemos planificar nuestro futuro, saber hacia dónde vamos, por qué, para qué y para quién. No es suficiente con tener los medios, hay que saber cuál es nuestro fin, sino los medios no tendrán una guía.
Otra cosa importante son los contactos que hemos logrado establecer en estos años. Importante cuestión, mantenerlos y cultivarlos. Porque querámoslo o no, nos han dejado una huella, y nosotros en ellos.
Quisiera ahora señalar con énfasis la labor que tenemos ahora en nuestra sociedad, como administradores, investigadores, empresarios, gerentes, etc... Es una gran responsabilidad, porque somos pocos los que tenemos la oportunidad, y lo dicen las cifras. Ahora tenemos el poder de influir en nuestro país y en el mundo, y debemos hacerlo de la manera correcta. Usemos las herramientas y valores que nos han inculcado.
Tenemos el derecho y la obligación de ser más que simples seguidores de órdenes, debemos generar el cambio y continuar la prosperidad y bienestar.
Para poder entender que el cambio y las acciones correctas te hacen una mejor persona, no basta con escuchar una clase o seminario, anotar y sacar una alta nota en un examen de ética o gobierno de personas. No basta con tener un alto índice académico. Se requiere de aplicar cada una de las herramientas que se aprenden, porque TODO sirve. Y ahora que somos administradores de empresas, tenemos un mundo de oportunidades, que nunca se acabarán, porque mientras más desarrollemos las oportunidades, más administradores se necesitarán para administrar las nuevas oportunidades que salen de las anteriores y así sucesivamente! Debemos actuar, desarrollar liderazgo, trabajo en equipo, trato con personas, actividades sociales, de labor social, relaciones públicas y evitar la corrupción. Porque si bien no podemos cambiar la corrupción actual, porque seguimos en la era de la generación pasada, nuestra generación será quien tome las riendas del mundo y del Perú en unos años, y ahí es donde tendremos la oportunidad de cambiar y mostrarle al mundo, que hay otro camino... porque lo hay...
Ser miembro de VAS, del equipo organizador para ADM de las Olimpiadas y de estar “en todas”, no me hace superior a ustedes, ni me hace una mejor persona, porque todos aquí tenemos el mismo potencial de ser líderes en lo que queramos! Pero si me pone en la posición de poderles decir: Hagan algo más que la rutina de su vida, y verán como crecen y sueltan esa energía interna, esa potencia. Háganlo y vívanlo.
Quiero finalizar deseando muchos éxitos a cada uno de ustedes, en su futuro, en el trabajo, en sus estudios próximos, así como a los profesores en sus investigaciones, y en siempre buscar la manera de ser mejores en educar a los siguientes. Suerte no necesitaremos, porque suerte necesitan aquellos que no confían en sí mismos, que no logran sus metas, que no saben por qué están en el mundo. Nosotros lo que necesitamos es fuerza, energía y perseverancia! Tanto egresados como profesores, pero más importante, como personas.
Muchas Gracias.
lunes, 29 de noviembre de 2010
Perú, ¿País Moderno?
Esta entrada, decidí publicar un artículo escrito por mi amiga Claudia De la Rosa Hernández, el cual habla de una forma rápida e interesante, del problema de ver la modernidad como un "avance técnico" dejando de lado el "avance íntegro" del ser humano:
La idea de la modernidad aparece como un asunto de discusión política e ideológica. El término modernidad alude a actualidad -innovación-, aunque las primeras noticias conocidas sobre el uso de la palabra latina “moderni” ocurren en el ámbito académico. Se aplicaba a los clérigos encargados de las escuelas catedralicias y posteriormente a los escolásticos de la universidad, a quienes se les identificaba por su inclinación intelectual a los clásicos de la Antigüedad. Podemos situar el asunto a mediados del siglo XII, mucho antes de lo que ahora conocemos como Edad Moderna.
De alguna forma, esta ironía traza una línea sobre la necesidad de renovar las ideas volviendo a las raíces del pensamiento. Modernidad, en último término, sería revitalizar el mundo, más allá de la dimensión racional humana o del ideal romántico que exaltaba el sentimiento postergando a la razón y a la moral pues las consideraba limitantes de la libertad de acción.
Si los primeros modernos volvieron sus ojos a los clásicos de la antigüedad, es válido preguntarse sobre la presencia del mundo clásico en la concepción actual de la sociedad y de la persona humana. Los clásicos de la antigüedad quizá tengan poco que aportar sobre el progreso tecnológico, aunque sí mucho sobre la calidad de ser persona. Eso es ética. Se es mejor persona en la medida que los actos humanos tengan calidad ética. Entonces, la moral será la medida de lo humano.
No obstante, ésta no sería la concepción de modernidad imperante en la sociedad peruana del presente. Hoy las normas y las virtudes tienden a hacerse relativas, sobrevalorando el deseo del individuo. Existe una pretensión de crear un nuevo orden moral, contrapuesto incluso a la propia naturaleza humana. Importaría el fin y no los medios.
Esta sobrevaloración del deseo del individuo no es nueva, los románticos también intentaron hacer lo mismo. Los nombres cambian. A este intento podemos llamarle “liberalismo”; curiosamente, el modo de acción es el mismo: sobrevalorar el apetito individual. El resultado conducirá a la ausencia de norma, a la crisis, al caos, nunca al progreso y al crecimiento personal.
Los resultados van más allá de la fantasía. Si muchos individuos tienen diversos deseos y carecen de norma ética que les induzca a auto regularse, la sociedad se vuelca al caos y será difícil procurar el progreso económico para todos. Cuando una sociedad no es capaz de crecer económicamente y las aspiraciones materiales crecen, se produce un decrecimiento de las expectativas que puede conducir al fracaso como sociedad.
La fortaleza ética de una sociedad puede constituirse en una ventaja para alcanzar el éxito económico de un país. Quizá por este motivo sean tan importantes estos rankings sobre la corrupción en los cuales el Perú no ocupa un lugar preferente.
Hacer negocios en el Perú todavía requiere de un impulso ético. La ética social se mantiene únicamente con la moralidad de cada uno de los individuos. En este sentido, volver a los conceptos clásicos de siempre nos puede resultar de mucha utilidad. El fin jamás puede justificar los medios. Un fin bueno sólo puede alcanzarse con medios buenos. Esta visión tan clara, sólo se puede observar con absoluta nitidez cuando los conceptos y la ética son absolutos y no relativos.
¿Perú, país moderno? ¿Cuál es el signo de la modernidad? Indudablemente el progreso material. Sin embargo, el ser humano no es sólo materia, es también espíritu. Es un espíritu que quiere ser feliz, que busca la felicidad como un bien personal, como algo propio que quiere participar a los demás. Nadie es feliz encerrándose en sí mismo. ¿En qué consistirá entonces la felicidad?
En principio, en alcanzar sus fines como persona: vivir una vida digna, gozar de su propia vida, mejorar a los suyos, hacer felices a los demás.
Luego, la felicidad consiste en construir un orden social que mejore al ser humano.
¿Acaso la modernidad en el Perú ha permitido construir un país de felicidad? Con sinceridad esto no ocurre. Más aún, es posible que el crecimiento económico que las ideas llamadas modernas hayan traído a nuestra patria, no estén beneficiando a la mayoría de los peruanos. Para alcanzar un beneficio económico familiar, tanto el padre como la madre de familia deben buscar el sustento diario, más allá de las ocho horas diarias. En la práctica, deben permanecer mucho más tiempo en trabajo, fuera de la casa. Los hijos crecen al cuidado de otras personas.
La calidad de vida familiar puede deteriorarse y las familias tienden a disgregarse.
La modernidad en el Perú puede haber traído progreso económico, pero los males sociales también han crecido. Drogadicción, vagancia, delincuencia, tienen una explicación y la causa puede estar en la ausencia de crianza familiar, de las enseñanzas de los padres.
La felicidad sólo se logra trascendiendo a los demás, empezando por la propia familia.
Las acciones más gratificantes son aquellas que requieren de esfuerzo para conseguirlas.
No obstante, observamos un desmedido interés por aquello que resulta de utilidad técnica y se confunde la búsqueda de la felicidad por la satisfacción del consumo. ¿Cuál es el origen de todo esto? Desde nuestro modesto punto de vista la sociedad actual ha olvidado la ética personal. La moderación, la virtud, el justo medio. Por eso, vivir la modernidad quizá resulte más interesante, y más humano, volviendo a las enseñanzas que los primeros “moderni” vieron en los clásicos de la antigüedad y en la ética que los sustentaron.
La idea de la modernidad aparece como un asunto de discusión política e ideológica. El término modernidad alude a actualidad -innovación-, aunque las primeras noticias conocidas sobre el uso de la palabra latina “moderni” ocurren en el ámbito académico. Se aplicaba a los clérigos encargados de las escuelas catedralicias y posteriormente a los escolásticos de la universidad, a quienes se les identificaba por su inclinación intelectual a los clásicos de la Antigüedad. Podemos situar el asunto a mediados del siglo XII, mucho antes de lo que ahora conocemos como Edad Moderna.
De alguna forma, esta ironía traza una línea sobre la necesidad de renovar las ideas volviendo a las raíces del pensamiento. Modernidad, en último término, sería revitalizar el mundo, más allá de la dimensión racional humana o del ideal romántico que exaltaba el sentimiento postergando a la razón y a la moral pues las consideraba limitantes de la libertad de acción.
Si los primeros modernos volvieron sus ojos a los clásicos de la antigüedad, es válido preguntarse sobre la presencia del mundo clásico en la concepción actual de la sociedad y de la persona humana. Los clásicos de la antigüedad quizá tengan poco que aportar sobre el progreso tecnológico, aunque sí mucho sobre la calidad de ser persona. Eso es ética. Se es mejor persona en la medida que los actos humanos tengan calidad ética. Entonces, la moral será la medida de lo humano.
No obstante, ésta no sería la concepción de modernidad imperante en la sociedad peruana del presente. Hoy las normas y las virtudes tienden a hacerse relativas, sobrevalorando el deseo del individuo. Existe una pretensión de crear un nuevo orden moral, contrapuesto incluso a la propia naturaleza humana. Importaría el fin y no los medios.
Esta sobrevaloración del deseo del individuo no es nueva, los románticos también intentaron hacer lo mismo. Los nombres cambian. A este intento podemos llamarle “liberalismo”; curiosamente, el modo de acción es el mismo: sobrevalorar el apetito individual. El resultado conducirá a la ausencia de norma, a la crisis, al caos, nunca al progreso y al crecimiento personal.
Los resultados van más allá de la fantasía. Si muchos individuos tienen diversos deseos y carecen de norma ética que les induzca a auto regularse, la sociedad se vuelca al caos y será difícil procurar el progreso económico para todos. Cuando una sociedad no es capaz de crecer económicamente y las aspiraciones materiales crecen, se produce un decrecimiento de las expectativas que puede conducir al fracaso como sociedad.
La fortaleza ética de una sociedad puede constituirse en una ventaja para alcanzar el éxito económico de un país. Quizá por este motivo sean tan importantes estos rankings sobre la corrupción en los cuales el Perú no ocupa un lugar preferente.
Hacer negocios en el Perú todavía requiere de un impulso ético. La ética social se mantiene únicamente con la moralidad de cada uno de los individuos. En este sentido, volver a los conceptos clásicos de siempre nos puede resultar de mucha utilidad. El fin jamás puede justificar los medios. Un fin bueno sólo puede alcanzarse con medios buenos. Esta visión tan clara, sólo se puede observar con absoluta nitidez cuando los conceptos y la ética son absolutos y no relativos.
¿Perú, país moderno? ¿Cuál es el signo de la modernidad? Indudablemente el progreso material. Sin embargo, el ser humano no es sólo materia, es también espíritu. Es un espíritu que quiere ser feliz, que busca la felicidad como un bien personal, como algo propio que quiere participar a los demás. Nadie es feliz encerrándose en sí mismo. ¿En qué consistirá entonces la felicidad?
En principio, en alcanzar sus fines como persona: vivir una vida digna, gozar de su propia vida, mejorar a los suyos, hacer felices a los demás.
Luego, la felicidad consiste en construir un orden social que mejore al ser humano.
¿Acaso la modernidad en el Perú ha permitido construir un país de felicidad? Con sinceridad esto no ocurre. Más aún, es posible que el crecimiento económico que las ideas llamadas modernas hayan traído a nuestra patria, no estén beneficiando a la mayoría de los peruanos. Para alcanzar un beneficio económico familiar, tanto el padre como la madre de familia deben buscar el sustento diario, más allá de las ocho horas diarias. En la práctica, deben permanecer mucho más tiempo en trabajo, fuera de la casa. Los hijos crecen al cuidado de otras personas.
La calidad de vida familiar puede deteriorarse y las familias tienden a disgregarse.
La modernidad en el Perú puede haber traído progreso económico, pero los males sociales también han crecido. Drogadicción, vagancia, delincuencia, tienen una explicación y la causa puede estar en la ausencia de crianza familiar, de las enseñanzas de los padres.
La felicidad sólo se logra trascendiendo a los demás, empezando por la propia familia.
Las acciones más gratificantes son aquellas que requieren de esfuerzo para conseguirlas.
No obstante, observamos un desmedido interés por aquello que resulta de utilidad técnica y se confunde la búsqueda de la felicidad por la satisfacción del consumo. ¿Cuál es el origen de todo esto? Desde nuestro modesto punto de vista la sociedad actual ha olvidado la ética personal. La moderación, la virtud, el justo medio. Por eso, vivir la modernidad quizá resulte más interesante, y más humano, volviendo a las enseñanzas que los primeros “moderni” vieron en los clásicos de la antigüedad y en la ética que los sustentaron.
lunes, 25 de octubre de 2010
Los retos, los colores de la vida (parte 2)
Como quedado en la parte 1 (http://calixtoruscab.blogspot.com/2010/10/los-retos-los-colores-de-la-vida-parte.html), esta entrada quizá sea un poco más densa, con algunos conceptos que he podido analizar desde la maratón de 21k, y bueno ahora quiero plasmarlos, generalizados, ya que cuando uno se da el tiempo y abstrae sus vivencias, éstas se vuelven útiles para cualquier situación.
Según la Real Academia Española:
Por más que la definición hace que esta palabra parezca hostil, tiene que verse desde el punto de vista de que "estamos aceptando el reto y con esfuerzo y entrenamiento, lo logramos vencer"
Es decir, vencemos la amenaza que nos fue impuesta, por la vida, nuestros amigos, enemigos, alguna institución, la sociedad, nosotros mismos, Dios, etc...
Y tiene que entenderse, que estamos viendo la amenaza desde la perspectiva de que es una situación que nosotros no podemos controlar, pero que mediante el esfuerzo, entrenamiento y virtudes, podemos desarrollar las fortalezas necesarias que nos permitirán convertir esa amenaza en una oportunidad.
Una oportunidad de poder ver el potencial que teníamos escondido, de lograr nuestras metas, de demostrarle al mundo de qué estamos hechos (como dice una pancarta en el pentagonito), de entender más sobre nosotros mismos, sobre nuestra sociedad, nuestro mundo, nuestra familia, etc...
Y esto es lo que quiero dar a conocer de lo que he podido aprender, los retos son los colores de la vida, porque con ellos, podemos darle un valor agregado a nuestros días, a nuestra experiencia, a nuestro conocimiento, al amor, y a todo lo que querrámos, así como el color le da un valor agregado a todo que nuestros ojos pueden ver. Sin el color, se puede ver, pero los ojos disfrutan más con éste. Lo mismo se puede decir de la vida:
Sin retos se puede vivir, pero la vida se disfruta más cuando constantemente nos ponemos uno, lo logremos o no, porque lo que se disfruta es el proceso.
Así como los colores nos permiten entender características como "¿Cuántos tipos diferentes de flores hay?", "¿Qué colorante lleva esa gaseosa?", "¿De qué color es el día, la tarde, la noche?"... Los retos nos permiten entender emociones como "¿Hasta dónde puedo llegar?", "¿Qué tanta fuerza de voluntad tengo en mi?", "¿Soy capaz de hacerlo?", "¿Está en mi?"...
Si uno pensaba que no podía correr una maratón, asumió el reto a pesar de las amenazas de perder, (además de las amenazas de todos los participantes mencionados anteriormente que quizá por desconocimiento o desconfianza sueltan frases como "no vas a llegar", "estás loco", "por qué tienes que hacer estas cosas y no puedes ser alguien común y corriente?", "Seguramente te va a dar un infarto en el kilómetro 10", etc.......), entrenó, se puso las pilas, buscó gente positiva con quien motivarse, buscó a los que ya han cumplido el reto o quienes quieren acompañarlo, y lo logró.
Y en este último párrafo, entra un nuevo concepto:
La gente con quien te juntas a la hora de buscar cumplir el reto es importante e incluso crucial. Porque muy pocos son los casos en los cuales un reto pueda ser cumplido individualmente, me atrevo a decir que no existe tal situación (porque aunque estuvieras en una isla desierta, necesitarías de la naturaleza o de la fé en quien sea que tengas fé).
Hay gente positiva y gente negativa. La gente positiva es excepcional para cualquier situación, la gente negativa, no te conviene, porque lo único que hará será agregarle amenazas y obstáculos a tu vida. Pero esto lo profundizaré en otra entrada, ya que esta ya está larga :P
Según la Real Academia Española:
Reto.
1. m. Provocación o citación al duelo o desafío.
2. m. Acción de amenazar.
3. m. Dicho o hecho con que se amenaza. Echar retos.
4. m. regañina.
5. m. Objetivo o empeño difícil de llevar a cabo, y que constituye por ello un estímulo y un desafío para quien lo afronta.
6. m. desus. Acusación de alevoso que un noble hacía a otro delante del rey, obligándose a mantenerla en el campo.
Por más que la definición hace que esta palabra parezca hostil, tiene que verse desde el punto de vista de que "estamos aceptando el reto y con esfuerzo y entrenamiento, lo logramos vencer"
Es decir, vencemos la amenaza que nos fue impuesta, por la vida, nuestros amigos, enemigos, alguna institución, la sociedad, nosotros mismos, Dios, etc...
Y tiene que entenderse, que estamos viendo la amenaza desde la perspectiva de que es una situación que nosotros no podemos controlar, pero que mediante el esfuerzo, entrenamiento y virtudes, podemos desarrollar las fortalezas necesarias que nos permitirán convertir esa amenaza en una oportunidad.
Una oportunidad de poder ver el potencial que teníamos escondido, de lograr nuestras metas, de demostrarle al mundo de qué estamos hechos (como dice una pancarta en el pentagonito), de entender más sobre nosotros mismos, sobre nuestra sociedad, nuestro mundo, nuestra familia, etc...
Y esto es lo que quiero dar a conocer de lo que he podido aprender, los retos son los colores de la vida, porque con ellos, podemos darle un valor agregado a nuestros días, a nuestra experiencia, a nuestro conocimiento, al amor, y a todo lo que querrámos, así como el color le da un valor agregado a todo que nuestros ojos pueden ver. Sin el color, se puede ver, pero los ojos disfrutan más con éste. Lo mismo se puede decir de la vida:
Sin retos se puede vivir, pero la vida se disfruta más cuando constantemente nos ponemos uno, lo logremos o no, porque lo que se disfruta es el proceso.
Así como los colores nos permiten entender características como "¿Cuántos tipos diferentes de flores hay?", "¿Qué colorante lleva esa gaseosa?", "¿De qué color es el día, la tarde, la noche?"... Los retos nos permiten entender emociones como "¿Hasta dónde puedo llegar?", "¿Qué tanta fuerza de voluntad tengo en mi?", "¿Soy capaz de hacerlo?", "¿Está en mi?"...
Si uno pensaba que no podía correr una maratón, asumió el reto a pesar de las amenazas de perder, (además de las amenazas de todos los participantes mencionados anteriormente que quizá por desconocimiento o desconfianza sueltan frases como "no vas a llegar", "estás loco", "por qué tienes que hacer estas cosas y no puedes ser alguien común y corriente?", "Seguramente te va a dar un infarto en el kilómetro 10", etc.......), entrenó, se puso las pilas, buscó gente positiva con quien motivarse, buscó a los que ya han cumplido el reto o quienes quieren acompañarlo, y lo logró.
Y en este último párrafo, entra un nuevo concepto:
La gente con quien te juntas a la hora de buscar cumplir el reto es importante e incluso crucial. Porque muy pocos son los casos en los cuales un reto pueda ser cumplido individualmente, me atrevo a decir que no existe tal situación (porque aunque estuvieras en una isla desierta, necesitarías de la naturaleza o de la fé en quien sea que tengas fé).
Hay gente positiva y gente negativa. La gente positiva es excepcional para cualquier situación, la gente negativa, no te conviene, porque lo único que hará será agregarle amenazas y obstáculos a tu vida. Pero esto lo profundizaré en otra entrada, ya que esta ya está larga :P
jueves, 7 de octubre de 2010
Gracias a todas las geniales personas que apoyan este blog!
Antes de continuar con más entradas, ¡quiero agradecer su apoyo, a cada uno y cada una de ustedes! Ya sea en el blog, vía Facebook, por Messenger o por Twitter, realmente con sus comentarios, sus críticas, o simplemente una que otra broma, hacen que este blog tenga el sentido que quiero darle.
Porque finalmente es una transmisión de lo que voy aprendiendo en mi vida, que no es más que la de cualquiera de ustedes, porque todos tenemos una gran vida, así que, ¡los animo a compartir sus pensamientos y aprendizajes!
¡Quizá los lean 10 personas al inicio, pero vale la pena! ¡Finalmente, compartir y recibir un feedback de que ha servido, aunque sea de una sola persona, ya es un gran logro!
Y eso es lo que yo busco con este blog. Que al menos una de las personas que me lee, pueda aplicar algunas de las cosas que proveo y le sirva para bien, ser mejor y acercarse más a la felicidad, que está en cada uno de nosotros.
Un agradecimiento muy grande, un gran abrazo a todos los que leen, a los que comentan y a los que no comentan :)
¡ÁNIMO SIEMPRE Y ENERGÍA!
Porque finalmente es una transmisión de lo que voy aprendiendo en mi vida, que no es más que la de cualquiera de ustedes, porque todos tenemos una gran vida, así que, ¡los animo a compartir sus pensamientos y aprendizajes!
¡Quizá los lean 10 personas al inicio, pero vale la pena! ¡Finalmente, compartir y recibir un feedback de que ha servido, aunque sea de una sola persona, ya es un gran logro!
Y eso es lo que yo busco con este blog. Que al menos una de las personas que me lee, pueda aplicar algunas de las cosas que proveo y le sirva para bien, ser mejor y acercarse más a la felicidad, que está en cada uno de nosotros.
Un agradecimiento muy grande, un gran abrazo a todos los que leen, a los que comentan y a los que no comentan :)
¡ÁNIMO SIEMPRE Y ENERGÍA!
viernes, 1 de octubre de 2010
Los retos, los colores de la vida (parte 1)
Esta vez quiero continuar con la entrada pasada, en la cual hablo sobre la maratón 21k y algunas cosas que aprendí al inicio del proceso de entrenamiento.
Bueno, ahora sí puedo hacer un resumen de todo:
Finalmente llegó el día de la maratón 21k, nos despertamos tempraniiisimo! El reto que nos habíamos puesto, y para el cual llevábamos un mes entrenando estaba a unas horas de completarse!
El miércoles de la misma semana, Ricardo y yo rompimos todos los paradigmas que teníamos en la cabeza, y llegamos a trotar 5 vueltas al pentagonito sin parar ni caminar, a puro trote! Esto suma 21 kilómetros lo cual nos dió una gran motivación y esperanza! Además de los geniales letreros que ha puesto San Borja para fortalecer los ánimos!!
Esa misma semana, a partir del miércoles acordamos no comer más que pescado, verduras y frutas (yo le agregué un poco de quinoa a mi dieta, porque nutre más que el arroz y es más ligera) Y así fue.
El día de la maratón a las 5:15am Lima aún estaba oscura, desierta, tanto de personas como de autos, con las justas encontramos un taxi que nos llevara a la plaza de armas para la preconcentración. Llegamos a las 5:50am a la plaza de armas (el centro de Lima es bien bonito sin el tráfico de autos al cual estamos acostumbrados). A las 6:00am empezó a llegar la gente. Fuimos a tomar un desayuno de ganadores! Y a las 7:30am salió un cura de la catedral a darnos la bendición, fue motivante, así como el entrenamiento de calentamiento pre-maratón, que consistía de una serie de aeróbicos alucinantes!
Luego de un saludo de Castañeda, y el movimiento de la bandera de partida, salimos! Toda una masa de color amarillo, unas 4000 personas inscritas, todas bajo un mismo ideal, llegar a la meta después de recorrer varios puntos de la ciudad de Lima.
Cada 500 metros aproximadamente había gente haciendo barra, supuestamente para algún ser querido, pero realmente era tanta la emoción que al final terminaron haciendo barra para TODOS, y funcionaba! Estaban con bombos, trompetas, tarolas, gritos, banderines, pitos y mucho más! En algunos puntos hasta bandas formadas. Cada 3 km un punto de rehidratación de Gatorade, necesario, y muchos espectadores!
Bueno, finalmente llegamos a la meta, luego de sudar por 2 horas, (mi tiempo fue de 2 horas con 18 minutos según resultados oficiales).
O sea en el puesto 1877 de 2565 que llegaron a la meta, y esto es sin contar otros 1500 (aproximadamente) que no llegaron a la meta o no se presentaron a la maratón. En total un aproximado de 4000 inscritos.
Esto, señores y señoras! Es el logro del reto que me puse en la anterior entrada, aunque no quedé en el tercio, quedé en la mitad superior (si dividimos 1877 entre 4000 y multiplicamos por 100, nos sale un porcentaje del 46.93%, lo cual no es tercio superior, pero si es media superior) [Gracias Rene por tu aporte]. Y además fui de las personas que llegó a la meta. Lo cual es un GRAN LOGRO, para nunca haber corrido una de 21k antes en mi vida. La última maratón que corrí fue de 5k y fue hace 5 años :P De ahí sólo ha sido entrenamiento en el pentagonito y otros lares.
Bueno, esta entrada es muy larga para contar lo que he aprendido, pero sirve como parte 1 :)
Nos vemos en la siguiente entrada!
Bueno, ahora sí puedo hacer un resumen de todo:
Finalmente llegó el día de la maratón 21k, nos despertamos tempraniiisimo! El reto que nos habíamos puesto, y para el cual llevábamos un mes entrenando estaba a unas horas de completarse!
El miércoles de la misma semana, Ricardo y yo rompimos todos los paradigmas que teníamos en la cabeza, y llegamos a trotar 5 vueltas al pentagonito sin parar ni caminar, a puro trote! Esto suma 21 kilómetros lo cual nos dió una gran motivación y esperanza! Además de los geniales letreros que ha puesto San Borja para fortalecer los ánimos!!
Esa misma semana, a partir del miércoles acordamos no comer más que pescado, verduras y frutas (yo le agregué un poco de quinoa a mi dieta, porque nutre más que el arroz y es más ligera) Y así fue.
El día de la maratón a las 5:15am Lima aún estaba oscura, desierta, tanto de personas como de autos, con las justas encontramos un taxi que nos llevara a la plaza de armas para la preconcentración. Llegamos a las 5:50am a la plaza de armas (el centro de Lima es bien bonito sin el tráfico de autos al cual estamos acostumbrados). A las 6:00am empezó a llegar la gente. Fuimos a tomar un desayuno de ganadores! Y a las 7:30am salió un cura de la catedral a darnos la bendición, fue motivante, así como el entrenamiento de calentamiento pre-maratón, que consistía de una serie de aeróbicos alucinantes!
Luego de un saludo de Castañeda, y el movimiento de la bandera de partida, salimos! Toda una masa de color amarillo, unas 4000 personas inscritas, todas bajo un mismo ideal, llegar a la meta después de recorrer varios puntos de la ciudad de Lima.
Cada 500 metros aproximadamente había gente haciendo barra, supuestamente para algún ser querido, pero realmente era tanta la emoción que al final terminaron haciendo barra para TODOS, y funcionaba! Estaban con bombos, trompetas, tarolas, gritos, banderines, pitos y mucho más! En algunos puntos hasta bandas formadas. Cada 3 km un punto de rehidratación de Gatorade, necesario, y muchos espectadores!
Bueno, finalmente llegamos a la meta, luego de sudar por 2 horas, (mi tiempo fue de 2 horas con 18 minutos según resultados oficiales).
O sea en el puesto 1877 de 2565 que llegaron a la meta, y esto es sin contar otros 1500 (aproximadamente) que no llegaron a la meta o no se presentaron a la maratón. En total un aproximado de 4000 inscritos.
Esto, señores y señoras! Es el logro del reto que me puse en la anterior entrada, aunque no quedé en el tercio, quedé en la mitad superior (si dividimos 1877 entre 4000 y multiplicamos por 100, nos sale un porcentaje del 46.93%, lo cual no es tercio superior, pero si es media superior) [Gracias Rene por tu aporte]. Y además fui de las personas que llegó a la meta. Lo cual es un GRAN LOGRO, para nunca haber corrido una de 21k antes en mi vida. La última maratón que corrí fue de 5k y fue hace 5 años :P De ahí sólo ha sido entrenamiento en el pentagonito y otros lares.
Bueno, esta entrada es muy larga para contar lo que he aprendido, pero sirve como parte 1 :)
Nos vemos en la siguiente entrada!
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